DANONE: El yogur que nació en una farmacia
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--- DETRÁS DE LA MARCA ---

Hoy lo encontramos en cualquier supermercado del mundo, pero hace poco más de un siglo el yogur ni siquiera se consideraba un alimento. Nació como remedio médico, se vendió en farmacias bajo recomendación facultativa y tuvo que sobrevivir a dos guerras mundiales, un exilio transatlántico y la persecución nazi antes de convertirse en el gigante que hoy conocemos. Esta es la historia de Danone, sin filtros.
▶ EL ORIGEN: UN MÉDICO SEFARDÍ EN BUSCA DE UNA CURA
Isaac Carasso nació en 1874 en Tesalónica, entonces parte del Imperio otomano y hoy en Grecia, en el seno de una familia judía sefardí que llevaba siglos asentada allí desde la expulsión de los judíos de España en el siglo XV.
En 1905 conoció el yogur gracias a unos comerciantes búlgaros que vendían una extraña leche fermentada, de aspecto viscoso y sabor agrio. Ese mismo año, el microbiólogo búlgaro Stamen Grigorov identificaba la bacteria responsable de aquella fermentación: el Lactobacillus bulgaricus.
Las guerras balcánicas empujaron a la familia Carasso a abandonar Tesalónica camino de Barcelona. Pero el viaje se truncó por el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, y la familia tuvo que refugiarse en Lausana, Suiza. Allí, Carasso siguió aprendiendo el oficio de manos de un grupo de inmigrantes albaneses que fabricaban un producto similar. No fue hasta 1916 cuando, por fin, lograron instalarse de forma definitiva en Barcelona, en una vivienda del Carrer dels Àngels, en pleno barrio del Raval.

▶ ¿QUÉ SIGNIFICA DANONE?
El 6 de enero de 1919, Carasso abrió en esa misma calle un pequeño laboratorio artesanal donde empezó a fabricar yogur de manera industrial, posiblemente la primera fábrica de este tipo en la historia. Le puso el nombre de su primer hijo, Daniel, nacido en 1904, al que en casa llamaban cariñosamente “Danón”.
Aquel niño, Daniel Carasso, terminaría siendo la persona que convertiría el modesto
negocio familiar en una corporación multinacional presente en más de 120 países.
UN REMEDIO, NO UN POSTRE
En la España de principios del siglo XX el yogur no se consideraba comida: era prácticamente un producto desconocido. Por eso Carasso no lo vendió en tiendas de alimentación, sino en farmacias, recomendado por médicos para tratar los problemas intestinales infantiles, un mal habitual en una época marcada por la desnutrición y unas condiciones higiénicas precarias.
Contó con un respaldo decisivo: el del Colegio de Médicos de Barcelona, que avaló sus propiedades terapéuticas. Las teorías del científico ruso Iliá Méchnikov, premio Nobel de Medicina en 1908, sobre los beneficios de la leche fermentada para la salud intestinal, ayudaro a dar credibilidad científica al invento. Con el tiempo, incluso la Casa Real española llegó a consumirlo, lo que disparó su prestigio.
“El yogur Danone se vendía en farmacias, no en tiendas de alimentación.”
▶ EL EXTRAÑO SISTEMA DE REPARTO: EL TRANVÍA DE BARCELONA
El yogur se fabricaba por la noche y se envasaba en pequeños tarros de cristal o porcelana, cerrados con un lazo. Pero, ¿cómo distribuir cada mañana un producto fresco y delicado por toda la ciudad, antes de que existieran furgonetas frigoríficas?
Carasso encontró una solución tan simple como ingeniosa: negoció con la compañía de tranvías de Barcelona. Cada mañana, los cobradores cargaban pequeñas neveras con 24 tarros y los repartían entre las farmacias de su ruta habitual, deteniéndose incluso donde no había parada oficial para hacer la entrega. A la vuelta, recogían los tarros vacíos de la entrega anterior para su reutilización.
Un sistema de logística urbana improvisado que, sin que nadie lo planeara, se adelantó casi un siglo a los modelos modernos de distribución de última milla.

▶ DE BARCELONA A PARÍS: EL SALTO PROFESIONAL
En 1923, Daniel Carasso se trasladó a Marsella para estudiar en una escuela de negocios y, en paralelo, bacteriología en el Instituto Pasteur. Quería entender el yogur no solo como negocio familiar, sino también como ciencia.
En 1929 fundó en París la Société Parisienne du Yoghourt Danone, con el respaldo financiero de su padre. Para adaptarse al paladar francés, suavizó la acidez del producto original y lo endulzó ligeramente. Volvió a funcionar.
▶ LA GUERRA QUE LO CAMBIÓ TODO
Isaac Carasso murió en 1939, justo cuando Europa se asomaba al abismo de la Segunda Guerra Mundial. No llegó a ver lo que vendría después.
Como judíos sefardíes, los Carasso quedaron en el punto de mira de la ocupación nazi. En 1941, Daniel se vio obligado a huir de la Francia ocupada. Logró escapar a través de Cuba hasta Estados Unidos. Su hermana Flor no tuvo la misma suerte: murió en el campo de concentración de Auschwitz.
Es una parte de la historia que la marca rara vez incluye en sus campañas publicitarias, pero que explica por qué Danone terminó siendo, al mismo tiempo, una empresa europea y americana.
▶ DANNON NACE EN EL BRONX
En 1942, ya instalado en Nueva York, Daniel se asoció con Joe Metzger, un empresario suizo-español amigo de la familia, y con el hijo de este, Juan. Compraron una pequeña compañía griega de yogures llamada Oxy-Gala y fundaron Dannon Milk Products en el barrio del Bronx.
Cambiaron el nombre de Danone a Dannon para que sonara más americano.
Sorprendentemente, ese sigue siendo el nombre que la marca utiliza hoy en Estados Unidos. En 1947 llegó la jugada maestra: añadir mermelada en el fondo del tarro para adaptarse al
paladar más dulce del consumidor estadounidense. Una idea revolucionaria para la época, que disparó las ventas y convirtió a Dannon en un producto de consumo masivo.
Tres ciudades, tres versiones de la misma idea:
• Barcelona, 1919 — remedio de farmacia para niños
• París, 1929 — postre suavizado para el paladar francés
• Nueva York, 1942 — producto dulce de consumo masivo, con mermelada
▶ EL IMPERIO SE RECONSTRUYE EN EUROPA
Acabada la guerra, Daniel regresó a París en 1951 y recuperó los negocios de España y Francia, que habían quedado en manos de sus socios de confianza: Luis Portabella, en Barcelona, y Norbert Lafont, en París.
En 1967, Danone se fusionó con Gervais, el principal fabricante francés de quesos frescos, dando lugar a Gervais Danone. El negocio americano, vendido en 1959 a la estadounidense Beatrice Foods, fue recomprado por la compañía en 1981.
▶ LA FUSIÓN QUE CAMBIÓ LA HISTORIA PARA SIEMPRE
En 1973 llegó el movimiento que transformaría definitivamente la compañía: la fusión de Gervais Danone con BSN (Boussois-Souchon-Neuvesel), un grupo industrial francés nacido, en realidad, de la unión de dos fabricantes de vidrio y botellas.
CURIOSIDAD:
El imperio del yogur nació de una fábrica de vidrio
El grupo que terminaría llamándose Danone tiene su origen en una compañía que fabricaba vidrio plano y botellas de cristal, no alimentos. Medio siglo antes, los primeros yogures Carasso se habían vendido precisamente en tarros de cristal y porcelana. El círculo se cerraba sin que nadie lo hubiera planeado.
Durante años convivieron varios nombres —BSN, Gervais Danone, BSN-Gervais Danone— hasta que, en 1994, el grupo simplificó toda su identidad corporativa adoptando el nombre de su marca más conocida en todo el mundo: Groupe Danone.

▶ EL DATO FINAL
Danone está hoy presente en más de 120 países.
En el portal del Carrer dels Àngels, en el Raval de Barcelona, donde Isaac Carasso abrió su pequeño laboratorio en 1919, una placa conmemorativa recuerda desde 1994 dónde empezó todo. Fue colocada durante una visita de Daniel Carasso a la ciudad, ya nonagenario, de vuelta al lugar donde su padre fabricó el primer yogur industrial de la historia.
Todo aquello salió de un pequeño laboratorio de barrio, de un médico sefardí que solo
quería curar la barriga de los niños de Barcelona.







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